Tuesday, April 16, 2013

Los bombones


"Lo que mas te gusta puede hacerte mucho dañó"  cuando se es niño ese dicho probablemente no pueda decirnos nada, a menos que te gusten mucho los bombones!
                  Cuando yo tenia cinco o seis años de edad yo acostumbraba salir, o ir con mi papa (mi superman) a todos lados, durante ese tiempo el trabajaba para un periódico  (lo siento, no recuerdo el nombre del periódico)  y viajábamos mucho, y siempre  nos quedábamos en los mejores lugares de la región hoteles, bungalows, resortes, esta historia sucedió precisamente en uno  de los mas conocidos lugares del estado de Morelos, en Oaxtepec.


 Siempre me gusto mucho viajar con mi padre, porque a donde quiera que me llevaba me compraba y me daba lo que yo quería o, que a mi me gustaba, y algo de eso de lo que mas me gustaba eran "los bombones" los cuales eran esponjaditos, dulces, y muy buenos de comer (al menos en ese tiempo) eran mi "veneno!" me gustaban tanto que en ese momento el dicho que digo al principio de esta historia tenia algo de sentido para mi, aun cuando yo no lo sabia.

                 En una ocasión en que mi Papa (mi superman) jugaba a la baraja con el administrador del hotel y algunas otras personas que se hospedaban ahí en ese momento, yo jugaba en las afueras del hotel con unos amiguitos y entre ellos estaba la hija del administrador del hotel, entonces, mi padre me llamo y me ordeno que le fuera a comprar unos cigarros ( si, allá, en aquellos tiempos nuestros padres nos mandaban a comprar de todo, cigarros, cerveza, cerillos, y un sin fin de cosas mas) y ese día mi papa me dio un billete de cinco pesos (por favor, no hagan la conversión a dolares) que en aquel tiempo eran bastante dinero, sobre todo -para un niño de mi edad.   Así lo hice, fui compre los cigarros (los cuales se vendían en un puesto de periódicos afuera del hotel) y cuando le estaba dándole los cigarros y el cambio a mi padre le pregunte "oye papa, me puedo quedar con el cambio?" en ese momento no me  di cuenta que su respuesta fue como comúnmente decimos "mirando sin mirar" el estaba tan enfocado en su juego de baraja y automáticamente solo dijo "si, si, esta bien".  Ese día quedo en mi mente para siempre por dos razones; una porque comí bombones como que no había mañana, les compre bombones a todos mis amiguitos, incluyendo a la hija del
administrador del hotel, y dos, porque  una vez que mi papa había terminado de jugar baraja, y que ya no tenia su mente puesta en el juego, vino a mi y me pidió el cambio de su billete de cinco pesos!!  Increíble!!  o, sea, yo puedo ser de memoria corta, o de muy poca retención de memoria, pero no había pasado ni una hora y mi padre había olvidado que el me dio el cambio!!  (a menos que, el haya querido decir que me quedara con el cambio para dárselo mas tarde, lo cual me haría tener que re-escribir esta historia) y ándale que me ha puesto una cinturoniza de antología!! y todo se lo debo a mis amados bombones!

 Y ahí estaba "lo que mas quieres puede hacerte mucho daño"  mas tarde mi padre trato de suavizar las cosas, diciéndome que eso había sido mucho dinero, que no quiso lastimarme, y que esto y que el otro, y así se fue con un sin fin de razones según el, pero, en mi pequeña y frágil mente, yo no podía asimilar, o entender el porque se me había castigado solo porque yo pregunte (quedarme con el cambio) y que mi felicidad por haber comido tantos bombones haya tenido un final tan cruel.   
                   Hasta el día de hoy, aun como muchos bombones con la diferencia que no me pegan por ello.   Bueno espero que hayan ustedes disfrutado de esta historia, para aquellos que no, no se preocupen, ya vendrá una historia que les guste, por el momento cuídense mucho, si manejan no tomen, y si toman y andan manejando, no se crucen en mi camino!!  Hasta la próxima historia, ya me leerán mas tarde, cambio y fuera.

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